Gestión Documental

Cuadro de Clasificación Documental: Cómo se Construye Bien

Qué es un cuadro de clasificación documental, por qué debe basarse en funciones y no en el organigrama, cómo se levantan las series y qué exige la normativa archivística peruana.

Valeria Castañeda
11 min de lectura
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Puntos Clave

  • Un cuadro de clasificación se construye sobre las funciones y procesos de la organización, no sobre su organigrama. Es la diferencia entre un instrumento que sobrevive a las reestructuraciones y uno que queda obsoleto con el próximo cambio de gerencia.
  • La unidad del cuadro no es el documento suelto sino la serie documental: el conjunto de documentos producidos por una misma función y sujetos al mismo tratamiento. Sin series bien definidas no se puede fijar un plazo de retención, porque no hay a qué aplicárselo.
  • En el sector público peruano la organización de documentos archivísticos está normada por la Directiva 010-2019-AGN/DDPA, y la clasificación es uno de los tres procesos que la componen junto con la ordenación y la signación.
  • El cuadro de clasificación es la condición previa de la tabla de retención. Primero se identifican y describen las series, luego se les asigna un plazo: hacerlo al revés produce tablas que nadie puede aplicar porque no se sabe qué documento cae en qué fila.
  • Un cuadro de clasificación con más de tres o cuatro niveles suele ser síntoma de que se está clasificando por tipo documental y no por función. La profundidad no mejora la recuperación; lo que la mejora son los metadatos.

Casi todos los proyectos de gestión documental empiezan por el mismo sitio equivocado: la tabla de retención.

Es comprensible —es lo que pide el auditor— pero es como escribir las reglas de un juego antes de decidir con qué piezas se juega. La tabla asigna plazos a series documentales. Si las series no están identificadas, la tabla no se puede aplicar.

Lo que va primero es el cuadro de clasificación.

Qué es, en una frase

Un cuadro de clasificación es el mapa de lo que la organización hace, en el que cada documento encuentra un lugar único según la función que lo produjo.

No es un árbol de carpetas. No es una lista de tipos documentales. Es una representación de procesos.

El error de partida: clasificar por organigrama

Es la decisión que más cuadros arruina, y se toma casi siempre por comodidad: como el archivo se recibe por áreas, el cuadro se arma por áreas.

El problema aparece a los dos años:

Se clasificó por… Qué ocurre cuando cambia la estructura
Unidad orgánica La serie queda huérfana; hay que reorganizar el archivo con cada reestructuración
Función o proceso La estructura se mantiene; basta actualizar el metadato de unidad productora

Las gerencias se fusionan, se dividen y cambian de nombre. Las funciones permanecen: una organización que contrata, factura, selecciona personal y atiende reclamos seguirá haciéndolo aunque el área responsable se llame distinto cada tres años.

Hay un segundo efecto, más silencioso: cuando dos áreas ejecutan la misma función, el cuadro por organigrama produce dos series paralelas con criterios distintos, plazos distintos y ninguna forma de consolidarlas.

La unidad de trabajo: la serie documental

Una serie documental es el conjunto de documentos producidos por una misma función o actividad, con estructura y contenido homogéneos, y que por eso admiten el mismo tratamiento: la misma ordenación, el mismo plazo, el mismo destino final.

La distinción práctica:

  • Es serie: «Expedientes de contratación de bienes y servicios».
  • No es serie: «Oficios». Un oficio puede pertenecer a cualquier proceso; el tipo documental no define la serie.

La prueba del plazo único

Hay una forma rápida de saber si una serie está bien delimitada:

Intente asignarle un solo plazo de conservación. Si necesita dos, la serie está mal definida y hay que partirla.

Es una prueba simple y descarta la mayoría de los errores de levantamiento. Si «Expedientes de personal» necesita cinco años para unos documentos y veinte para otros, no es una serie: son dos, y conviene separarlas antes de seguir.

Cómo se construye, en orden

flowchart TD
    A["1. Identificar funciones<br/>y procesos"] --> B["2. Levantar las series<br/>que produce cada uno"]
    B --> C["3. Delimitar cada serie<br/>(prueba del plazo único)"]
    C --> D["4. Construir el cuadro<br/>de clasificación"]
    D --> E["5. Valorar cada serie"]
    E --> F["6. Tabla de retención:<br/>plazos y destino final"]
    F --> G["7. Aplicar: ordenación,<br/>signación, foliación"]
    style D fill:#2D495D,color:#fff
    style F fill:#FF9900,color:#fff

Los pasos 1 a 3 son trabajo de campo: entrevistas con quienes ejecutan el proceso, no con quienes lo describen en un manual. La diferencia entre el proceso documentado y el proceso real es, casi siempre, donde están las series que nadie había registrado.

Cuántos niveles

Datos

Decisiones de archivado por documento según la profundidad del cuadro

3 niveles 3 decisiones
4 niveles 4 decisiones
6 niveles 6 decisiones
8 niveles 8 decisiones

Cada nivel adicional es una decisión más que debe tomar quien archiva, y una oportunidad más de que dos personas coloquen el mismo documento en lugares distintos. La capacidad de recuperar un documento concreto no la da la profundidad del árbol sino los metadatos de la unidad documental.

Fuente: Elaboración propia

Tres niveles —fondo, función o sección, y serie— resuelven la mayoría de los casos. Cuatro en organizaciones complejas.

Cuando un cuadro llega a seis o siete niveles, casi siempre es porque en los niveles bajos se dejó de clasificar y se empezó a ordenar. Son cosas distintas: clasificar es decidir a qué grupo pertenece un documento; ordenar es decidir en qué secuencia van los documentos dentro de ese grupo.

El marco normativo peruano

En el sector público, la Directiva N° 010-2019-AGN/DDPA, Norma para la Organización de Documentos Archivísticos, del Archivo General de la Nación, regula esta materia. La organización se define allí como el conjunto de acciones orientadas a clasificar, ordenar y signar los documentos.

Esa directiva no funciona sola. Forma parte de un cuerpo normativo que conviene leer junto:

Cronología

Normas del AGN que rigen el tratamiento de documentos archivísticos

  1. 2019 Directiva 006-2019-AGN/DDPA

    Lineamientos para la [foliación](/blog/foliacion-inventario-archivos-normativa-agn-peru/) de documentos archivísticos, aprobada por RJ 026-2019-AGN/J del 24 de enero de 2019.

  2. 2019 Directiva 010-2019-AGN/DDPA

    Norma para la Organización de Documentos Archivísticos: clasificar, ordenar y signar.

  3. 2019 Directiva 011-2019-AGN/DDPA

    Normas para la descripción archivística en la entidad pública.

Fuente: Archivo General de la Nación

En el sector privado no existe una norma equivalente de obligatorio cumplimiento. El marco de referencia es la ISO 15489, que aborda la clasificación como uno de los procesos de gestión de documentos.

Señales de que el cuadro está mal

  1. Los niveles superiores coinciden con el organigrama vigente.
  2. Hay series llamadas «Varios», «Otros» o «Correspondencia general».
  3. Dos personas del mismo equipo archivan el mismo documento en lugares distintos.
  4. Existen series a las que no se les puede asignar un único plazo.
  5. Los niveles bajos son tipos documentales: «cartas», «informes», «memorandos».
  6. El cuadro se hizo una vez y no se ha revisado desde entonces, pese a que los procesos cambiaron.

Y después, la digitalización

Un detalle de secuencia que ahorra bastante dinero: el cuadro de clasificación debe existir antes de digitalizar, no después.

La razón es simple. La captura masiva exige decidir, para cada expediente, qué metadatos se indexan. Esos metadatos salen de la serie a la que pertenece el documento. Digitalizar sin cuadro produce un repositorio con imágenes correctas y una indexación improvisada, que es exactamente el escenario en el que la búsqueda no funciona y hay que reprocesar.

Lo mismo aplica a la foliación: en el ámbito público, la normativa archivística sitúa la foliación como acción de control posterior al ordenamiento y anterior a la creación de microformas y a la digitalización.

Conclusión

El cuadro de clasificación es el instrumento menos vistoso de un proyecto documental y el que determina si todo lo demás va a funcionar. La tabla de retención, la digitalización y la búsqueda dependen de él.

Y su calidad se decide en una sola pregunta, formulada al principio: ¿estamos clasificando por lo que la organización hace, o por cómo está organizada hoy?

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Preguntas Frecuentes

Es el instrumento que organiza jerárquicamente toda la documentación que produce una organización, agrupándola según las funciones y actividades que la originan. No es una lista de tipos de documento ni un directorio de carpetas: es un mapa de lo que la organización hace, en el que cada documento encuentra un lugar único por el proceso del que nace. Su unidad básica es la serie documental. El cuadro cumple dos propósitos que suelen olvidarse: permite que cualquier persona sepa dónde debe ir un documento nuevo sin preguntar, y da la estructura sobre la que después se asignan los plazos de retención y el destino final de cada serie.
Porque los organigramas cambian y las funciones permanecen. Si el cuadro se estructura por unidades orgánicas, cada fusión, escisión o cambio de denominación obliga a reorganizar el archivo y deja huérfanos los documentos de áreas que dejaron de existir. Peor aún: la misma función repartida entre dos gerencias termina produciendo dos series paralelas con criterios distintos. Al clasificar por función —contratar, facturar, seleccionar personal, fiscalizar— la estructura se mantiene estable aunque el área responsable cambie de nombre tres veces, y basta actualizar el metadato de unidad productora.
Una serie documental es el conjunto de documentos producidos por una misma función o actividad, con estructura y contenido homogéneos, y que por eso pueden recibir el mismo tratamiento archivístico: la misma ordenación, el mismo plazo de retención y el mismo destino final. Se identifica preguntando por el proceso, no por el papel: 'expedientes de contratación de bienes' es una serie; 'oficios' no lo es, porque un oficio puede pertenecer a cualquier proceso. La prueba práctica para saber si una serie está bien definida es intentar asignarle un único plazo de conservación: si hay que poner dos, la serie está mal delimitada y hay que partirla.
En el ámbito público, la organización de documentos archivísticos está regulada por la Directiva N° 010-2019-AGN/DDPA, Norma para la Organización de Documentos Archivísticos, emitida por el Archivo General de la Nación. La organización se entiende allí como el conjunto de acciones orientadas a clasificar, ordenar y signar los documentos. Se articula con otras normas del mismo cuerpo: la Directiva 006-2019-AGN/DDPA para la foliación y la Directiva 011-2019-AGN/DDPA para la descripción archivística. En el sector privado no hay una norma equivalente de obligatorio cumplimiento, pero la ISO 15489 cumple la misma función como marco de referencia.
Los menos posibles. Una estructura de tres niveles —fondo, sección o función, y serie— resuelve la mayoría de organizaciones; cuatro en casos complejos. Cuando un cuadro llega a seis o siete niveles casi siempre es porque se está clasificando por tipo documental en los niveles bajos, y eso no es clasificación sino ordenación. La profundidad tiene un costo: cada nivel adicional multiplica las decisiones que debe tomar quien archiva y aumenta la probabilidad de que dos personas coloquen el mismo documento en lugares distintos. La capacidad de encontrar un documento concreto no la da la profundidad del árbol, la dan los metadatos de la unidad documental.
Antes, siempre. La tabla de retención asigna plazos y destino final a las series documentales, de modo que si las series no están identificadas y descritas no hay a qué asignárselos. El orden correcto es: identificar funciones y procesos, levantar y delimitar las series, construir el cuadro, y recién entonces valorar cada serie para fijar su plazo de conservación en archivo de gestión, su plazo en archivo central y su destino final. Muchos proyectos empiezan por la tabla porque es lo que pide el auditor, y terminan con un instrumento que nadie puede aplicar porque no se sabe qué documento concreto cae en cada fila.
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